Test drive

Range Rover Evoque 2012: primer contacto

Un SUV pequeño con gran diseño y muy buenas prestaciones

Range Rover Evoque 2012: primer contacto

Como ya lo habíamos anticipado, la marca inglesa de vehículos todoterreno de lujo, Land Rover, estrena nuevo integrante en la familia y es ni más ni menos que el más pequeño hasta ahora. Si bien aún no se comercializa en Argentina, viajamos a México donde realizamos este contacto en exclusiva para nuestro país.

Debutó en 2008 en el Salón de Ginebra como concepto con nombre LRX y un año más tarde se confirmó para producción en masa. Entonces aún se encontraba bajo la marca Land Rover, algo que para el modelo de producción cambiaría pues ahora llega como Range Rover, la gama más alta de la marca.

Habiendo dicho esto, Land Rover lo posiciona como un producto de lujo y de alta gama y no como la Discovery4 o la Freelnader2 (aunque para su desarrollo tomaron como base a esta último), separando su línea de SUVs en dos.

Cuando se presentó como concepto, el dueño de la marca era Ford Motor Company, pero desde que comenzó su desarrollo  el productor más grande de autos en India, Tata Motors, asumió el control de la compañía, así que éste es el primer producto que desarrollaron desde cero (o casi).

El diseño es muy apegado al del Concepto LRX, con líneas muy agresivas y deportivas que avanzan de manera ascendente hasta casi juntarse en la parte trasera, algo que le da un toque futurista. El frente es grande y los faros pequeños, algo que no es muy común en la marca pero que sin embargo se conjuga de una forma muy natural para entregarnos un producto con los rasgos más característicos de Range Rover.

 

Atrás, las cosas parecieran estar más apretadas, ya que la línea del techo desciende gradualmente y la del “lomo” lateral asciende, provocando que la ventana trasera sea más pequeña de lo acostumbrado. Las luces posteriores también son pequeñas pero mantienen el lenguaje de diseño de la marca.

El RR Evoque se ofrece en dos opciones de carrocería, la más deportiva y atrevida “coupé” de tres puertas y la más “práctica” y familiar de cinco, que además aumenta su largo 1cm y tiene la línea del techo menos tendida generando espacio para las puertas traseras.


Interior

En el interior, el lenguaje de líneas horizontales y superficies angulosas continúa, mientras que el tema tecnológico se completa con un sistema que cuenta con una perilla para seleccionar las velocidades de la transmisión automática (Parking, Drive, Neutral y Sport) dicha perilla surge del centro de la consola central al encenderlo mediante el botón en el tablero, como en el Jaguar XF; además, el sistema de Audio corre a cuenta de Meridian, garantizando su fidelidad.

El motor es un cuatro cilindros 2.0L turbo (de origen Ford por ahora) que produce 240 CV y 339 Nmy la transmisión es una automática  de seis relaciones con modo manual y paletas detrás del volante. La tracción se envía a las cuatro ruedas como fiel Range Rover, sólo que éste no es un sistema 4x4, sino uno más orientado al manejo en asfalto–aunque de todos modos, la marca presume un comportamiento bueno fuera del camino gracias a asistencias electrónicas.

Los amortiguadores funcionan mediante impulsos eléctricos que gracias a un fluido magnético pueden modificar su firmeza en cuestión de milésimas de segundo, logrando un buen balance entre confort y control al volante, asegurándose que la suspensión esté lista en cualquier momento para la situación que se presente.

Aunque en fotos no lo parezca, el nuevo Range Range Rover Evoque es bastante pequeño para ser un SUV, con 4.350 mm de largo para el coupé y 4.360 mm para el cinco puertas, y una altura de 1.600 mm y 1.635 mm de altura respectivamente. 

Las cifras de 0 a 100 km/h y velocidad máxima son buenas y en todo momento se siente con buena potencia para ser un SUV de cuatro cilindros. Llegar a los 100 Km/h le toma 7.6 seg, una cifra deportiva, mientras que la velocidad máxima si es más reducida con 217Km/h, más que suficientes para conseguir un álbum de fotomultas en cualquier ruta.

Tuvimos la oportunidad de manejarlo en pista y podemos decir que se comporta muy bien, casi como un auto. La dirección se percibe precisa y de movimientos cortos, la suspensión no permite que la carrocería se incline y gracias al torque del motor y la tracción integral, tenés tracción en todo momento –sobre todo si desconectas el control de tracción que en algunos casos (dentro de la pista claro) se siente un poco intrusivo.

Como competencia, tendrá que enfrentar al Audi Q5 y a los Mercedes-Benz GLK, BMW X3 y Volvo XC60.

¿Crees que tiene lo suficiente para pelearle de igual a igual a estas ofertas premium?

Héctor Mañón texto y fotos recomienda

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