Autos clásicos

Historia FIAT 600

Si bien ahora ha vuelto la moda internacional del 500, nuestro clásico siempre será el 600.

Historia FIAT 600

Para los años ´40, los fabricantes de autos, ponían énfasis en el desarrollo de piezas de gran porte y muy lujosas. Sin embargo, con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, un puñado de empresas, empezó a pensar en autos sensiblemente chicos, baratos y fáciles de mantener. Casos como el de Volkswagen o Citroën fueron los más resonantes, pero no los únicos.

FIAT había dado su respuesta al problema con el Topolino, que se ofreció hasta mediados de los ´50. Para el reemplazo del Topolino, se puso en marcha el proyecto 100. El jefe de diseño de FIAT, Oreste Lardone, desarrolló un pequeño auto con motor trasero refrigerado por aire, que en el primer ensayo móvil, se incendió. Lardone renunció a su cargo y fue Dante Giacosa quien lo sucedió. Giacosa, no sólo fue el encargado de volver a insistir con el motor trasero, aunque refrigerado por agua, sino que también se encargó de convencer a los Agnelli, quienes estaban muy desilusionados con los resultados obtenidos por Lardone.

El 10 de Marzo de 1955, se presentó en el Salón de Ginebra, la primera versión del FIAT 600. Se trataba de un auto de dimensiones muy reducidas, pero que permitían viajar a cuatro pasajeros con algo de equipaje, gracias a la utilización del concepto del “todo atrás”. Fue el primer auto italiano en hacer uso de ésta configuración. El 600, tenía una carrocería autoportante de dos puertas, que se abrían contra viento, y suspensiones independientes de brazos oscilantes con amortiguadores adelante y elásticos atrás.

Inicialmente, se fabricaban en la planta de Mirafiori, a razón de 600 unidades diarias, aunque para fin de ese año, la cifra pasaba las 1.000 por día. Cinco años más tarde el 600 llegó a Argentina, el 8 de Abril de 1960, salió de fábrica el primer ejemplar, que usaba un motor de 633cc. con 28 caballos. En 1962, el modelo D hizo su aparición, el motor había aumentado su cilindrada hasta 767cc. y la potencia ahora estaba en los 32 caballos. En 1965, con la aparición del modelo E, se modificó el sentido de apertura de las puertas, lo que significó el cambio más importante que tuvo el 600 en su vida.

En 1968 se renovó el modelo sin cambiarle la designación, los paragolpes eran de nuevo diseño y las defensas pasaron a ser de caño redondo en vez de caño plano. En 1970, apreció el modelo R, con el motor de 797cc. y 36 caballos, que en el año 1976, alcanzó la cifra de 250.000 unidades fabricadas de un mismo modelo, lo que constituyó un record a nivel nacional. El 600R dejaba de lado las molduras metálicas laterales, y adoptaba unas llantas de nuevo diseño, sin taza cubre bulones. Un año después, en 1977, el R era reemplazado por el S, cuyo motor de 843cc. erogaba 32 caballos, en pos de conseguir mejores cifras de consumo. Exteriormente, el modelo se lo reconoce por la ausencia casi total de elementos ornamentales cromados.

A principios de los ´80, el 600S adoptó por vez primera colores metálicos, que compartía con modelos más costosos de la marca. El FIAT 600 convivió cinco años con el 133, otro “todo atrás”, con una silueta mucha más moderna aunque no tan simpática. El 133 tenía el mismo motor aunque con la cilindrada elevada a 903cc. y con una potencia de 37 caballos. Ya para 1982, los dos modelos pequeños de FIAT eran retirados de la venta, y el 600, con veintidós años en sus espaldas, había vendido unas 300.000 unidades.

El 600, fue fabricado en muchos otros países, en algunos con la misma denominación, mientras que en otros recibió otra designación, la firma SEAT en España, lo fabricó bajo licencia desde 1957 hasta 1973, alcanzando las 800.000 unidades, mientras que en Yugoslavia, la empresa estatal Zastava lo produjo entre 1955 y 1985, bajo el nombre de 750. Hubo una versión especial del éste auto, llamada 600 Multipla, que sólo se fabricó en Italia. Era una especie de monovolumen, que utilizaba la misma mecánica del 600. Su principal diferencia radicaba en la carrocería, su trompa era totalmente frontal, por lo que no tenía un baúl, mientras que la parte trasera, desde el pilar B hacia atrás, era idéntica.

Otra faceta muy importante en la vida del 600, fue la competición, ya que desde muy temprano, Carlo Abarth se encargó de preparar éste pequeño auto y convertirlo en un bólido temible.

¿Querés tu FIAT 600? Encontralo en los Clasificados de Usados de Autocosmos

Gustavo Piersanti recomienda

¿Qué opinás? Contanos