Tuning

Vilner te hace sentir en la piel al mejor Corvette que hayas visto

El preparador modificó un modelo de 1976 con mucho cuero y sofisticación.

Vilner te hace sentir en la piel al mejor Corvette que hayas visto

En muchos casos, el tuning consiste en exagerar las virtudes de un vehículo, agregándole elementos aerodinámicos, modificando su motor y pintándolo de colores estridentes para que todos sepan que se trata de un auto especial. Pero los búlgaros de Vilner van por otro lado, y este Corvette de 3ra generación es la prueba que se puede modificar un vehículo, modernizarlo y hacerlo hermoso sin caer en las exageraciones.

Esta versión en particular del clásico deportivo estadounidense tiene bajo el capó un V8 de 5.7 L al que se le han modificado la tapa de cilindros, pistones, camisas y los dos carburadores para llevarlo a los 300 CV. Cabe recordar que esta generación del Corvette (C3) llegó a tener motores brutales, como el V8 de 454 pulgadas cúbicas, lo que es igual a 7.4 litros. Sí, estás pensando lo mismo, total el Tío Sam pagaba la nafta.

Volviendo a Vilner, su trabajo más destacado se encuentra en el interior. Casi todas las superficies se han revestido con distintas tonalidades de cuero, desde el techo hasta las perillas de la luz de giro. Dicho así pareciera que estamos ante un caso de sobreexplotación de un material, pero a decir verdad, si ves las fotos en la galería adjunta también vas a pensar que le queda muy bien.

Puertas afuera, las modificaciones son sutiles pero funcionales, se le han añadido luces diurnas, giros y ópticas traseras en LED, mientras que su carrocería ha sido restaurada a fondo, pintándola de un exquisito marrón perla.

¿A qué auto le harías esta modificación?

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